Sangre animal

El contenido de sangre animal varía entre el 3% y el 6% del peso inicial. Estas grandes cantidades de sangre en las líneas de elaboración constituyen un serio problema de contaminación si no se procesan. A través de un simple proceso térmico, las células de sangre se coagulan y luego se elaboran con un extractor centrífugo. La sangre obtenida de este modo se debe secar antes de poderla vender como subproducto de valor.